Discurso político y realidad educativa. Por Cristina Vesco

Aportes sobre calidad de la Educación

El ciudadano argentino debería reclamar más precisiones a los políticos en campaña. Los candidatos continúan presentando lineamientos genéricos, dominados por el voluntarismo y los enunciados abstractos. El tema de la educación no escapa a estas distorsiones y tiene también sabor a nada.

El diagnóstico negativo de la situación de la educación argentina es muy conocido porque se difundieron ampliamente los magros resultados obtenidos por los alumnos argentinos  en las pruebas PISA(Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes)organizados por la  OCDE (Organización para  la Cooperación y el Desarrollo  Económicos)

¿Por qué seguir abundando en estudios comparativos y estadísticas que nos hablan más y más de lo mismo?   La pregunta debe indagar en las causas pero también en el cómo continuary con qué herramientas, para iniciar cambios significativos con miras a un futuro más digno y sólido en la materia.

Hay grandes baches y omisiones en el discurso político sobre educación. Se dice que la educación es importante pero no hay proyecto. Falta un nivel propositivo que transforme las frases de campaña en programas de acción política…

¿Por qué no se tratan los temas pedagógicos que hacen al día a día  de nuestras escuelas?  ¿Será porque es políticamente incorrecto fijar posición sobre qué debe entenderse por autoridad, esfuerzo, rendimiento escolar, respeto, calidad del vínculo docente-alumno, compromiso social, responsabilidad, etc.? ¿Y por qué no hay explicitaciones referidas al papel y a la importancia de los contenidos en la enseñanza, por ejemplo?

¿Qué harán los dirigentes, desde el gobierno de la educación, con los procedimientos de evaluación de los aprendizajes escolares? Es impostergable definir una posición, no sólo porque es una instancia fundamental del proceso didáctico sino porque compromete de manera directa el desempeño futuro de la vida adulta y sus posibilidades en un mundo  dinámico, competitivo y muchas veces mezquino. Los procedimientos de evaluación escolar certifican competencias, habilitan o no para el ejercicio profesional, otorgan títulos o los niega.Sobre estos temashay que hablar; deben ocupar un lugar central en la polémica sobre educación

El discurso oficial  relativiza la validez de las pruebas internacionales de evaluación, por considerarlas descontextualizadas, pero debemos reconocer que estamos lejos de lograr un sistema que brinde educación de alta calidad para todos.  En esto hacemos agua. No solamente bajó la calidad de la educación en el país  sino que, pese al facilismo y otros mecanismos de retención de la matrícula, la deserción y la repetición son altas. De las más altas de la región.Así, las escuelas secundarias argentinas están entre las de mayor abandono.Argentina ocupa el puesto 11 en un ranking de 13 países de Sudamérica según datos de UNESCO de este año. En los últimos 10 años la matrícula en el secundario creció 12,6% (430,000 alumnos)  pero si bien aumentó la cobertura, sólo el 43 %  egresa en tiempo y formadado que, como se ha dicho,es también alta la tasade repetición.

Estamos entonces ante dificultades cuantitavas y cualitativas. Problemas de retención, cobertura, egreso y problemas de calidad de los aprendizajes, de competencias en áreas disciplinares básicas.

Para el Ministerio de  Educación del futuro gobierno proponemos una agenda  que en los primeros 60 días revise, entre otros temas, el marco conceptual y normativo que regula la calidad de la enseñanza. Es un debate que no debe postergarse y que permitiría  un marzo 2016 con mejores perspectivas para el inicio de las clases. Con carácter de urgente debiera convocarse al Consejo Federal de Educación para la revisión de las  resoluciones de 2010 que incorporan “transformaciones  culturales, institucionales y pedagógicas”  en consecuencia con el siguiente marco normativo:

  • Ley 26.206 de Educación Nacional
  • ley 26061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
  • Decreto 1602 de Asignación Universal por Hijo para Protección Social.

A fin de dar cumplimiento a este marco normativo, se propusieron pautas para la inclusión y la retención en las escuelas secundarias yse redefinieron criterios de evaluación, promoción y acreditación de la calidad educativa para el período 2010-2020. (CFE Resolución N° 103/10 y N° 116/10)

Veamos algunos puntos de esos documentos oficialessobre los que se podrían pronunciar los candidatos de la oposición.

Por Resolución CFE N° 103/10 “Propuesta para la Inclusión  y/o Regulación de las Trayectorias Escolares en la Educación Secundaria”  las propuestas para la inclusión  aconsejan mantener altas las expectativas  de aprendizaje, contemplar los contextos y necesidades específicas de los adolescentes, articular acciones con otras organizaciones civiles y estatales, proponer proyectos a término destinados a jóvenes no  contenidos en el sistema educativo. Todo ello  a implementarse a partir de la demanda real relevada en una zona determinada.

Se proponen estrategias para  atender en su especificidad a diversos grupos de población  de adolescentes y jóvenes.

  • Seleccionar los contenidos más relevantes
  • Trabajar con grupos reducido.
  • Acompañar con tutores específico.
  • Desarrollar formas de evaluación flexibles y en diferentes momentos del ciclo lectivo
  • Utilizar materiales de desarrollo curricular especialmente elaborados.
  • Acordar entre directivos, padres o tutores para el seguimiento de las trayectorias escolares.

Se desconoce con exactitud la influencia que estas pautas de flexibilización pedagógica tuvieron sobre el nivel de desempeño, pero en términos generales sabemos que el rendimiento de los alumnos es menor y, como ya se señaló, hemos descendido en el ranking de paísessegún los informes internacionales de evaluación.

No pretendemos con estas breves reflexiones abordar el conjunto de temas que están vinculados con la calidad educativa, pero queremos llamar la atención sobre modificaciones técnicas en los procedimientos de evaluación de los aprendizajes que influyen en la  calidad educativa. El problema radica en que, de acuerdo con el espíritu y la letra de la resolución  116/10,la calidad de la educación  se evalúa privilegiando indicadores organizacionales de planificación y gestión. Se desestima justamente la ponderación del desempeño académico y se minimiza la importancia de los criterios de eficacia y eficiencia en los procedimientos de evaluación.  El cambio de enfoque no es menor y posiblemente contenga la respuesta a la pregunta sobre  por qué se profundizó el  deterioro de la educación argentina en años recientes. Según el nuevo enfoque evaluar el aprendizajes con criterios de eficiencia y eficacia es   propio de “la concepción tradicional y tecnocrática de la calidad educativa.”La evaluación del aprendizaje ha perdido centralidad en  esta concepción pedagógica y la  normativa lo refleja. El alumno es el gran ausente.

A cinco años de la puesta en vigencia de este nuevo modelo educativo,falta información sobre el nivel de logro de estas metas. Es más, dado que nos consta el estado de precariedad con que se trabaja en muchas escuelas es que descreemos de la factibilidad de la norma. ¿Será que el complejo problema de la educación es tratado con cierta ligereza desde una mirada populista que compromete la calidad de la educación? Como lo expresara un profesor de secundario “la inclusión se llevó puesta la calidad”.

El desafío está en lograr que la oferta educativa se mantenga abierta, inclusiva y no  generadora de desigualdad. La pobreza acentúa la tendencia a la  segmentación de la demanda y de la oferta educativa, tanto en términos de calidad como de recursos. Es necesario profundizar sobre estos temas desde las diferentes instancias institucionales, civiles y gubernamentales. El ámbito oficial más pertinente es el Consejo Federal de Educación que a través de los ministros de educación de las provincias y de sus numerosos equipos técnicos pueden y deben ofrecer información válida y confiable sobre la situación en sus respectivos territorios. Sin delirios populistas y con responsabilidad de gobierno.

Si el propósito era legislar para el período 2010-2020, el momento actual es oportuno para realizar una evaluación de medio término y reformular la Política Educativas del  próximo quinquenio.

 

Cristina Vesco

Licenciada en Educación

Ex Subsecretaria de Educación – CABA –

Ex Directora Nacional de Educación Media

CABA – Septiembre 2015