El movimiento interno de la UCR, Radicalismo Auténtico, está en estado de alerta frente al intento de reforma laboral que se plantea desde el gobierno nacional para liquidar todos los derechos que adquirieron los trabajadores argentinos a partir de que la Unión Cívica Radical le dio el artículo 14 bis a nuestra Constitución Nacional.
Debe el Radicalismo ponerse de pie para enfrentar este intento que es producto de una absoluta mala fe.
Recordando unas palabras de Raúl Alfonsín al respecto y pronunciadas mucho antes de ser Presidente “… cuando los intereses económicos desprestigien totalmente a los partidos políticos y a los sindicatos (que es lo que está pasando hoy), lo único que queda en pie para manejar la sociedad son las grandes corporaciones económicas…” y eso es lo que está pasando y voy a explicar por qué:
- El intento de reforma laboral tiene dos vertientes: desfinanciar a los sindicatos y desfinanciar a las cámaras empresarias para que ambos no puedan formar convenios colectivos de trabajo, que es el método más democrático que existe en el mundo para determinar cómo son las relaciones del trabajo. No en vano el segundo decreto dictado por la dictadura de 1976 fue la anulación del sistema de negociación colectiva para armar los convenios colectivos de trabajo. Esto es lo que se proponen, que no haya posibilidad de que empresarios y trabajadores se pongan de acuerdo a través de sus entidades representativas para determinar cómo es el juego de derechos y deberes de ambos, para que sean ellos, empresarios y trabajadores, esclavos de un gobierno que se somete a los dictados de las grandes corporaciones económicas, preferentemente extranjeras.
- Esta propuesta de reforma laboral es la expresión más crítica que se haya exhibido. Entre las propuestas promueven que los trabajadores despedidos de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) cobren su indemnización en doce (12) cuotas, agravando la situación de pérdida del puesto de trabajo ya que el cobro mensual de la indemnización es insignificante hasta tanto se consiga otro trabajo, es decir, no tiene ninguna posibilidad de recuperar la pérdida del empleo.
- Se está generando una situación tal que en la mayoría de los contratos de obra y de oficio no sean considerados contratos de trabajo, de modo que se puede inventar cualquier tipo de contratación que no asuma las características de un contrato de trabajo, para que no tengan derechos laborales.
- Se plantea la independencia de los chicos que hacen reparto “delivery” mediante las plataformas. El proyecto sostiene que los que andan en la moto o en la bicicleta recorriendo las ciudades para llevar comida no son empleados de nadie, sino que son socios independientes, es una vergüenza.
Por lo tanto, una de nuestras principales obligaciones a partir de la creación del movimiento interno que hoy vamos a dar vida es salir a pelear por mantener los derechos adquiridos por el pueblo trabajador en la Argentina.
7 de diciembre de 2025
Dr. Jorge SAPPIA
