Las relaciones internacionales de Argentina deben ser fruto del consenso político democrático y tiene que preservar los intereses estratégicos nacionales, proteger nuestra soberanía y fortalecer nuestra posición en el mundo con dignidad y autonomía. No puede responder a decisiones unilaterales ni a intereses externos.

Contrariando estos aspectos mínimos y elementales el presidente Milei dio un paso más en su política de alineamiento incondicional con el Gobiernos de los EEUU.

Mediante Decreto de Necesidad y Urgencia N.º 697/2025, mediante el cual el Poder Ejecutivo Nacional ha autorizado el ingreso de tropas extranjeras —específicamente de las Fuerzas Navales Especiales de los Estados Unidos— para participar en el ejercicio militar conjunto denominado “Tridente”, a desarrollarse entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre en las bases navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano.

Consideramos que esta medida compromete gravemente la soberanía nacional, al permitir el despliegue de unidades militares extranjeras en territorio argentino sin la debida aprobación del Congreso Nacional, tal como lo establece el artículo 75 inciso 28 de la Constitución Nacional. El uso de un DNU para eludir el debate legislativo representa una grave vulneración institucional y un precedente peligroso para la democracia argentina.

Además, la participación de fuerzas de élite como la Naval Special Warfare (NSW), especializada en operaciones antiterroristas y rescate de rehenes, no se condice con los objetivos humanitarios declarados por el Ejecutivo, lo que genera legítimas dudas sobre los verdaderos fines de estas maniobras.

Preocupa especialmente que estas maniobras se desarrollen en zonas de alto valor estratégico, como el Estrecho de Magallanes, puerta de acceso al Atlántico Sur y a la Antártida, región sobre la cual Argentina posee legítimos derechos históricos y jurídicos, reconocidos por tratados internacionales. La creciente codicia de potencias extranjeras sobre el sector antártico argentino exige una postura firme y soberana, no concesiones militares.

Asimismo, las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y demás territorios del Atlántico Sur continúan usurpados por el Reino Unido, que junto a Estados Unidos forma parte de la alianza militar OTAN. La presencia de una de esas potencias en ejercicios conjuntos en territorio argentino representa una contradicción inadmisible y una amenaza directa a nuestra integridad territorial.

Cabe destacar que la jefa del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, General Laura Richardson, ha visitado Argentina en al menos dos oportunidades en menos de un año, manteniendo reuniones con altos funcionarios del gobierno nacional y recorriendo instalaciones estratégicas en Ushuaia. Esta reiterada presencia evidencia que los ejercicios “Tridente” no son hechos aislados, sino parte de una escalada geopolítica impulsada por la administración de Donald Trump, orientada a establecer una base militar permanente en el sur argentino, en clara contradicción con los intereses soberanos de nuestro país.

Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la soberanía, la institucionalidad y la paz.

No aceptamos la presencia de bases militares extranjeras en suelo argentino, ni la subordinación de nuestras Fuerzas Armadas a intereses ajenos al pueblo argentino.Es necesario que todos los partidos políticos y fuerzas sociales de nuestro país rechacen esta política de sumisión, reafirmen la política de defensa nacional que el consenso democrático estableció mediante la ley Ley de Defensa Nacional N.º 23.554, así como Ley de Presupuesto Plurianual de Reequipamiento Militar creado por la Ley 27.565.

La Comisión Bicameral Permanente del Congreso Nacional debe rechazar en forma perentoria este decreto y la Cámara de Diputados debe tratar y aprobar la media sanción que le dio el Senado a la modificación de la Ley 26.122 (ley Cristina Fernández de Kirchner) que establece tratamiento que el congreso de la nación debe darle a los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).

¡La soberanía no se negocia!

LUIS EDUARDO PODIO