El diputado provincial neuquino Cesar Gass objetó el acuerdo de Neuquén con YPF, para extraer gas natural Licuado (GNL), al advertir que “no se presentaron acuerdo técnicos que validen este proyecto”, y también hizo notar la premura en la que se sancionó, sin darse paso a un análisis integral.
¿cuál es el modelo extractivo que nos presenta? Se preguntó Gass durante la sesión en la Legislatura neuquina y agregó “muy fácil: hasta ahora lo que vemos: boca de pozo, torre, sacar el petróleo, llevarlo hasta Punta Colorada a través del gasoducto y de ahí con barcos de licuefacción pasarlos Europa.
Este modelo extractivo ¿Qué le deja la provincia? porque todo lo que vemos es un gasoducto, un puerto y después se va, pero no vemos que haya esa riqueza de que habla el doctor Sapag (en alusión a un libro del exgobernador) que pueda quedar en la provincia, que podamos tener la inteligencia de ver cómo separamos cómo hacemos fertilizantes que es la gran deuda que tiene el país y que se nos van millones de dólares en importación.
Gass habló en la sesión en la que La Legislatura de Neuquén aprobó el acuerdo estratégico con YPF para el desarrollo del megaproyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en la provincia.
Los puntos clave del convenio incluyen: Inversión: Implica un desembolso estimado de US$ 25.000 millones. Plazo: Otorga estabilidad fiscal por 30 años. Regalías: Establece un esquema escalonado y un bono de infraestructura para obras provinciales. Esta ratificación habilita el marco institucional necesario para monetizar las reservas de gas de Vaca Muerta y dar luz verde a las concesiones de cinco áreas clave vinculadas al proyecto Argentina LNG.
Y ¿que recibe Neuquén a cambio? Insistió Gass y agrego: “Yo haría algunas modificaciones y por supuesto en la forma exprés que se trató no podían ser atendidas”.
También se preguntó sobre dos bonos que daría YPF “que andan volando por ahí de ciento y pico de millones de dólares uno, y ciento y pico de millones otro; por qué, en lugar de esos bonos, no subimos unos puntos de regalía; sería mucho más beneficioso”.
Advirtió además que “se habla de que en el futuro si los mercados dan la posibilidad, tiene una forma de incrementarse las regalías y la propuesta que yo hago es: por qué no empezamos con estas regalías del 12% y después hacemos una ecuación decreciente y entonces si los mercados no dan bajamos las regalías en función de lo que todos estamos viendo”.
“En este contrato, en estas condiciones de lo que nosotros sabemos cuándo termine el contrato sabe que va a haber un Chihuido (en alusión a la represa) que se nos habrá ido por esta diferencia de regalías; un chihuido: eso al final del contrato”.
“Ahora si nosotros tenemos y tomamos en función de todo lo que sabemos y cómo actúan las operadoras y cómo actúan las grandes empresas estaríamos pensando en algo peor: casi un Chihuido por año”
“¿Sabe lo que me parece esto? ahora que estamos en modo futbolero; me parece que con este contrato YPF es como el mediocampista; ¿qué es un mediocampista? el que reparte el juego. Pero saben una cosa: un mediocampista reparte el juego, pero otros son los que hacen los goles”.
Y advirtió que el proyecto logró consenso porque “se apeló mucha publicidad, con mucho ímpetu a través de redes, a través de espacios a través de diarios a través de comunicados: se apeló a la esperanza emocional de los neuquinos y yo creo que se trabajó sobre la esperanza, pero no se trabajó sobre la realidad que debería que debiera encarnar este proyecto.
Realmente me sorprende que 25000 millones de dólares a 30 años bajando en la mitad de las regalías tuvo un tratamiento de unos pocos minutos en la comisión
